Si eres de aquellos que en este inicio de año prometió como manda, que ahora sí bajaría de peso mientras engullía a prisa las uvas para no dejar ningún deseo fuera, o eres de los que les encanta lo vegetariano o simplemente deseas darle variedad a tus tardes carne asada con algo delicioso y nutritivo. También, puede ser que arranques este año con alguna dieta que equilibre tus niveles después de todo lo que comiste en diciembre, pero no quieres estar excluido de las parrilladas. Si te encuentras en alguno de estos casos, te quiero decir que esta receta es para ti. Es muy sencilla, deliciosa y baja en grasas.

Ingredientes:

1 pza. lechuga romana

400 g queso mozzarella rayado

c/s Sal de Hierbabuena y Cítricos

100 ml Aceite de oliva con orégano

Procedimiento:

Toma la lechuga completa y con un cuchillo haz incisiones de manera diagonal. Sólo haz cortes hasta casi el otro extremo, creando fisuras por toda la lechuga sin rebanar completamente.

Con el aceite de oliva, barniza toda la lechuga, incluyendo las fisuras. Ésto le va a dar un sabor especial por mezcla con el orégano y también, va a ayudar a que la sal se impregne mejor a la lechuga. Toma en cuenta que no debes poner mucho aceite de oliva, porque si tu lechuga escurre de aceite sobre el carbón, se va alzar la llama sobre tu preparación y no queremos eso, ¿cierto?

Posteriormente agrega la sal de hierbabuena; se puede usar el dispensador del empaque o puedes hacerlo con los dedos para tener más control a la hora de esparcir. La sal le dará unas notas de acidez muy deliciosas, que harán una perfecta combinación con el queso.

Después, dentro de las fisuras coloca el queso de manera generosa; asegúrate que quede hasta adentro. Luego, hay que ponerlo a las brasas. Recuerda que a fuego directo el calor es más alto en medio de la parrilla y disminuye con forme te alejes de ahí. Procura jugar con las temperaturas, alejando y acercando un poco al centro tu lechuga (sin colocarla al centro, donde puede quemarse).

Sabrás reconocer que tu lechuga está lista una vez que el queso se haya derretido y la hoja haya agarrado un color más tenue y disminuido el verde encendido.

¡Listo! Ya puedes disfrutar de una increíble lechuga a la parrilla y seguir cuidando línea de una manera deliciosa, divertida y sin perderte de los momentos parrilleros con tu familia y amigos.

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